
Pero luego las hormonas se calman en nuestro interior y algo nuevo empieza a cobrar valor, la razón. La misma que a muchos nos enferma... por que? porque ahora si somos capaces de terminar de ver a los demás, de sentir lo que dicen o que dijeron alguna vez y no nos dimos cuenta lo que realmente significaba, como así también de las personas que no pretendían mas nada de nosotros mas que estar con uno y vernos bien, aunque a veces sea tarde. Y se aprende que la realidad no es ni rosa, ni roja, puede ser negra, muy negra.
Y como siempre esa etapa termina... hay que empezar a equilibrar... una vez que terminamos de experimentar, conocernos y conocer a los demas... solo queda elegir, que hacemos de nosotros, con lo que somos, si dejamos que nos afecte tanto lo que las otras personas quieren de nosotros, o elegimos despreocuparnos y hacer lo que queremos libremente. Que es lo que estamos dispuestos a dar y a recibir, a quienes aceptamos a nuestro lado y a quienes no.
Claro, no todo entra o sale asi de facil... cuando entras en un empleo te das cuenta que no siempre importa lo que pensamos o creemos, hay que aceptar muchas cosas que a veces no nos gustan... nosotros decidimos el motivo... la plata, la pareja, los hijos o la satisfaccion de estar en una buena situacion. En este momento aceptas que puedes estar con alguien que no te simpatiza pero te lo bancas o te vas... Volvemos a lo de antes... descubres que la vida no es ni rosa, ni roja, ni negra... pero uno puede equilibrar y elegir que color quiere que predomine y en que situaciones... La vida depende totalmente de nuestras decisiones y las oportunidades que se nos presentan, porque claro, no son las mismas para todos, aunque tambien vale destacar que tambien las oportunidades se pueden buscar. Creo que el que quiere con mas o menos esfuerzo, puede.
Por eso... a elegir que color queremos que guie nuestras vidas y que hacer ante los demás colores!
¡¡¡A vivir!!!

